Objetivo Primaria

4 Feb

Vía sindeberes.com

niños

Hace unos días escuché en la puerta del colegio a una mamá comentando que si su hijo sacaba un 10 en un examen ella le decía algo así como: “bien hijo, un 5 para ti y un 5 para mí”. Me dejó helada.

Muchas vueltas le he dado a esa frase desde entonces. Cierto es que los padres debemos estar pendientes de nuestros hijos, ayudarles, guiarles, reconducirles, exigirles, pero,… es eso lo que estamos haciendo?

Y es que no sé qué nos está pasando. Nuestros hijos llegan del colegio y antes de darles las buenas tardes les preguntamos qué tienen de deberes, nos sentamos a su lado a trabajar, leemos enunciados, explicamos sin darles la oportunidad de discurrir y si falta algo corremos al whatsapp a cargarnos de fotos de los distintos temas, les subrayamos los textos y se los preguntamos hasta que lo sepan rozando la perfección. Y es que, no es plato de buen gusto para nadie ver las notas de nuestros hijos rozando el suspenso.

Sin embargo, este deseo por ver unas calificaciones para enmarcar, nos está cegando olvidando los objetivos más importantes que deben alcanzar nuestros hijos a lo largo de los años de primaria, para enfrentarse a la secundaria de forma serena.

Por eso, dejando de lado los objetivos puramente académicos, los cuales podríamos resumir en adquirir una buena comprensión lectora y agilidad de cálculo, he recogido algunos de los objetivos que no deberíamos pasar por alto. (Con el fin de sacar ideas en claro para poner en práctica, tomo como punto de partida el sistema educativo español actual, en el que la mayoría de los niños de primaria lleva tareas de repaso para casa)

  1. Rutina: es muy interesante que el trabajo que tenga que realizar el niño en casa, sea en el mismo lugar, que tenga una hora de inicio, pero también una hora para finalizar. Normalmente los profesores orientan a los padres y aconsejan 10-15 minutos los primeros años, 30-35 minutos en cursos superiores. Es muy importante que nos ajustemos a ese tiempo y que los niños sepan que pasados esos minutos, se cerrarán cuadernos y libros y se recogerá todo hasta el día siguiente. Si no es capaz de completar los deberes a tiempo, poco a poco irá consiguiéndolo. Es una pena ver cómo se les pasa la tarde a muchos niños, sentados en sus mesas de estudio, pero con la cabeza en otro lugar. El límite de tiempo en las tareas, les ayudará a terminar y a disfrutar de su rato de juego después.
  2. Autonomía: los niños deben hacer solos las hojas de refuerzo que habitualmente mandan los profesores. Resolver una duda puntual y supervisar el trabajo realizado es positivo, pero si el niño es muy demandante y pregunta para ahorrarse el esfuerzo de pensar, lo ideal es que estemos en un lugar distinto de la casa cuando él haga sus deberes. Podemos explicarles antes de empezar que si tiene alguna duda, puede pasar al siguiente ejercicio o releerle el ejercicio varias veces.
  3. Responsabilidad. Nuestros hijos deben entender que la responsabilidad de traerse el material que necesita para las tareas es suya y solamente suya. Si nosotros le sacamos las lecciones del móvil, entenderá que también es nuestra, cuando nuestro papel es enseñarles a ser responsables, no ser responsables por ellos.
  4. Orden. Llevar la mochila, cuadernos, estuches y carpetas en orden. Dedicar un día a la semana para revisar material escolar, ayuda a que luego puedan centrarse más rápido en clase y en casa.
  5. Organización. Enséñale a utilizar la agenda y revísala. Creo que es una de las cosas más interesantes que podemos hacer los padres en los últimos años de primaria. El manejo adecuado de la agenda, le permitirá por un lado saber qué es lo que tiene que hacer para el día siguiente y por otro, ser consciente de lo que quedó sin hacer y de las consecuencias naturales que esto conlleva.
  6. Enseña alguna técnica de estudio y deja que la ponga en práctica él sólo. Una lectura previa del tema y subrayar palabras clave, pueden valer durante estos años.
  7. Déjale equivocarse. Esto es algo que a los padres nos da auténtico pavor, pero que los niños necesitan experimentar. No pasa nada, si un niño de primaria que no estudia un examen bien porque olvidó el libro, bien porque olvidó que había examen o bien porque simplemente decidió no estudiarlo, traiga una nota muy por debajo de lo que esperábamos. Lo importante es que sea capaz de ver y entender dónde estuvo el error y cómo solucionarlo la próxima vez.
  8. Conócele y asegúrate de que se conoce y valora a sí mismo. Hazle saber a tu hijo que hay algo en lo que realmente destaca y que le hace muy especial. La enseñanza de hoy en día, valora mucho al alumno que sobresale en matemáticas y lengua, pero no tanto a los que lo hacen en educación física o arte, y se olvida casi por completo de valorar al resolutivo, imaginativo, creativo,… Si nuestro hijo destaca porque hace maravillas con una peonza, tiene una libreta secreta llena de inventos, se sabe todas las canciones de su artista favorito en japonés o porque organiza campeonatos de pelota en el patio del colegio, poco o nada lo van a valorar en la escuela,… Si apreciamos en casa estas habilidades, nuestros hijos aprenderán a valorarse positivamente, creciendo más felices y seguros de sí mismos.

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